viernes, 31 de mayo de 2019

riego


RIEGO
La judía es muy exigente en riegos en lo que se refiere a la frecuencia, volumen y momento oportuno del riego que van a depender del estado fenológico de la planta así como del ambiente en que esta se desarrolla (tipo de suelo, condiciones climáticas, calidad del agua del riego, etc.):
·       Influencia del suelo: debe ser un suelo con bajo contenido de sales (CE <1mmho/cm). en suelo limo-arcillosos, los riegos deben ser de mayor volumen y menor frecuencia ya que retienen más cantidad de agua.

Calidad de agua: debe de ser una gota con bajo contenido de sales (CE < 1mmho/cm). Si el suelo es arenoso y hay un buen drenaje, se pueden emplear aguas más salinas en grandes volúmenes. De este modo, se lavaran las sales del suelo a la vez que se riega.

La técnica del acolchado favorece la no acumulación de sales.

Época: la mayor demandada hídrica coincide con la formación  de frutos.

Al inicio y durante el periodo de floración, la planta es sensible al exceso de humedad.

Tras la formación, los riegos deben ser más frecuentes para favorecer la elongación de las vainas.

Tras las diferentes recolecciones también se debe regar para así favorecer la recuperación de plantas.
·       Frecuencia: 2-3 riegos/semana en baja dosis. De este modo, se evitara la aparición de enfermedades de cuello y raíz.
·       Calendario de riego: 1-2 antes de la siembra para facilitar la siembra y la germinación.
·       Cuando la planta alcance 10-15 cm de altura.
·       A los 15-20 días de la siembra.
·       A los 7-10 días de la nascencia.

En los primeros estados de desarrollo conviene mantener el suelo con poca humedad, sin embrago las necesidades de agua son muy elevadas poco antes de la floración y después de esta. Un exceso de humedad puede provocar clorosis y pérdida de cosecha, especialmente en suelos pesados. Un aporte hídrico desequilibrado disminuye la calidad de los frutos.
Es definitiva, en suelo y enarenado, el establecimiento del momento y volumen de riego vendrá dado básicamente por los siguientes parámetros:
·       Tensión del agua en el suelo (tensión matrica), que se determinara mediante la instalación de una batería de tensiómetros a distintas profundidades.
·       Tipo de suelo (capacidad de campo, porcentaje de saturación).
·       Evapotranspiración del cultivo.
·       Eficacia de riego (uniformidad de caudal delos goteros).
·       Calidad de agua de riego (a peor calidad, mayores son los volúmenes de agua, ya que es necesario desplazar el frente de sales de bulbo de humedad).

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