RIEGO
La judía es muy exigente en riegos en
lo que se refiere a la frecuencia, volumen y momento oportuno del riego que van
a depender del estado fenológico de la planta así como del ambiente en que esta
se desarrolla (tipo de suelo, condiciones climáticas, calidad del agua del
riego, etc.):
· Influencia del suelo: debe ser un
suelo con bajo contenido de sales (CE <1mmho/cm). en suelo limo-arcillosos,
los riegos deben ser de mayor volumen y menor frecuencia ya que retienen más
cantidad de agua.
Calidad
de agua: debe de ser una gota con bajo contenido de sales (CE < 1mmho/cm). Si
el suelo es arenoso y hay un buen drenaje, se pueden emplear aguas más salinas
en grandes volúmenes. De este modo, se lavaran las sales del suelo a la vez que
se riega.
La técnica del acolchado favorece la
no acumulación de sales.
Época: la mayor demandada hídrica
coincide con la formación de frutos.
Al inicio y durante el periodo de floración, la planta es
sensible al exceso de humedad.
Tras
la formación, los riegos deben ser más frecuentes para favorecer la elongación
de las vainas.
Tras las diferentes recolecciones también se debe regar para
así favorecer la recuperación de plantas.
·
Frecuencia:
2-3 riegos/semana en baja dosis. De este modo, se evitara la aparición de
enfermedades de cuello y raíz.
·
Calendario
de riego: 1-2 antes de la siembra para facilitar la siembra y la germinación.
·
Cuando
la planta alcance 10-15 cm de altura.
·
A
los 15-20 días de la siembra.
·
A
los 7-10 días de la nascencia.
En los primeros estados de desarrollo
conviene mantener el suelo con poca humedad, sin embrago las necesidades de
agua son muy elevadas poco antes de la floración y después de esta. Un exceso
de humedad puede provocar clorosis y pérdida de cosecha, especialmente en
suelos pesados. Un aporte hídrico desequilibrado disminuye la calidad de los
frutos.
Es definitiva, en suelo y enarenado,
el establecimiento del momento y volumen de riego vendrá dado básicamente por
los siguientes parámetros:
·
Tensión
del agua en el suelo (tensión matrica), que se determinara mediante la
instalación de una batería de tensiómetros a distintas profundidades.
·
Tipo
de suelo (capacidad de campo, porcentaje de saturación).
·
Evapotranspiración
del cultivo.
·
Eficacia
de riego (uniformidad de caudal delos goteros).
·
Calidad
de agua de riego (a peor calidad, mayores son los volúmenes de agua, ya que es
necesario desplazar el frente de sales de bulbo de humedad).
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