FERTILIZANTES QUÍMICOS
Los abonos de origen químico representan un complemento indispensable
al abono orgánico. Los fertilizantes químicos se clasifican en simples
(nitrogenados, fosforados, potásicos) y compuestos (binarios o temarios).
ABONOS NITROGENADOS: estos abonos contienen nitrógeno en
forma formas diversas y en distintas proporciones. Se distinguen los abonos
nitrogenados de efecto rápido y acción lenta. Entre los primeros figuran
nitrato amónico Mónico sulfato amónico, la urea y el amoniaco anhidro.
ABONOS FOSFORADOS: los abonos fosforados se encuentran en el
comercio bajo forma de fosfatos naturales, de superfosfatos, superfosfatos
triples y de residuos fosforados de la industria siderúrgica.
ABONOS POTÁSICOS: los abonos potásicos tienen en el cultivo
de las hortalizas una notable importancia; los más usados son el cloruro y el
sulfato potásico. El sulfato potásico contiene 50-52% de óxido de potasio; el
cloruro se encuentra en el comercio con distintos nombres; según el grado de
refinamiento, y varía del 58 al 62% de óxido potásico.
SULFATO DE MANGANESO: son cristales incoloros con siete aguas
de hidratación, muy soluble en agua. Usos, el sulfato de manganeso se utiliza
como fertilizante foliar simple. Además se emplea en la elaboración de
fertilizantes foliares compuestos, concentrados y sales para animales.